La presentación de una nueva pulsera por parte de Balenciaga ha generado una diversidad de reacciones en la industria de la moda. Esta pulsera, diseñada para imitar la apariencia de un rollo de cinta adhesiva industrial, ha despertado interés debido a su singularidad y al distintivo logo de la marca que la adorna.

A pesar de su apariencia poco convencional, la pulsera ha sido lanzada al mercado con un precio bastante elevado, alcanzando los 3.000 dólares. Esta cifra representa un marcado contraste con el costo de otros accesorios de la misma marca, lo que refleja el valor atribuido a la exclusividad y originalidad del diseño.

En las redes sociales, las opiniones sobre este lanzamiento han sido variadas. Mientras algunos usuarios expresan su incredulidad ante el elevado precio de la pulsera, otros encuentran humor en la situación y comparten imágenes humorísticas utilizando objetos cotidianos como sustitutos.

Por otro lado, Balenciaga se ha visto envuelta en una controversia adicional relacionada con su campaña publicitaria Spring 23. Esta campaña, que mostraba a niños y niñas posando con objetos asociados al bondage, generó indignación en las redes sociales y llevó a la marca a emitir disculpas y retirar la campaña de sus plataformas digitales.