La Organización Mundial del Turismo (OMT) ha dado un giro significativo al presentar su nueva identidad como Turismo de las Naciones Unidas. Desde enero de este año, esta entidad internacional ha adoptado un nuevo nombre y marca, marcando así una nueva era en su papel como «agencia especializada de las Naciones Unidas para el turismo y líder mundial en turismo para el desarrollo».

Este cambio refleja una visión renovada del turismo, colocando a «las personas y el planeta» en el centro de atención y reafirmando su compromiso con el cambio social y económico. Según un comunicado, la OMT ha trabajado con una agencia global de branding para traducir esta visión en una nueva identidad visual y narrativa de marca.

Al alejarse de las siglas y adoptar un enfoque más accesible con «Turismo de las Naciones Unidas», la organización busca aprovechar los puntos fuertes de «ONU», que evoca autoridad, y «turismo», un concepto universalmente identificable. Con el respaldo de sus 160 estados miembros, este cambio se alinea con las necesidades cambiantes del sector turístico y aspira a convertirse en un catalizador universal para la prosperidad.

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, destaca los objetivos clave de la organización, que incluyen mejorar el bienestar de las personas, salvaguardar el medio ambiente, promover el progreso económico y fomentar la armonía internacional. La organización asume un papel crucial en la promoción de transformaciones positivas y sostenibles en la industria turística.

La transición hacia la nueva marca se llevará a cabo gradualmente en todos los puntos de contacto de Turismo de las Naciones Unidas en los próximos meses, comenzando por los canales digitales y extendiéndose posteriormente a espacios físicos y materiales impresos.

Según el primer Barómetro del Turismo de las Naciones Unidas de este año, publicado en enero, el turismo internacional ha mostrado signos de recuperación, alcanzando el 88% de los niveles previos a la pandemia en 2023, con una estimación de 1.300 millones de llegadas internacionales. Algunas subregiones, como la Europa meridional del Mediterráneo, el Caribe, América Central y el norte de África, han superado sus niveles de llegadas de 2019, lo que indica un resurgimiento positivo en la industria turística a nivel global.