SANTO DOMINGO, D.N.- El incidente ocurrido no fue un asalto ordinario. Un grupo de individuos ingresó a una torre residencial como si fueran residentes más, y mediante el uso de armas de fuego, perpetraron robos en dos apartamentos. Esta situación generó vasta atención el día de ayer.

Las autoridades policiales están investigando el incidente que tuvo lugar en la torre Nicole IX, ubicada en el sector La Esperilla, durante la madrugada del miércoles 14. Los ladrones sometieron al personal de seguridad del edificio.

Rafael Tejeda Baldera, portavoz de la Policía, confirmó que están trabajando en identificar y ubicar a los responsables cuando se le consultó al respecto por medios nacionales.

Según la administración del edificio, los asaltantes llegaron alrededor de las 3:45 a.m. en un vehículo Hyundai Tucson blanco, utilizando un control para acceder al portón. Una vez dentro, sometieron al personal de seguridad y procedieron a perpetrar los robos.

Los asaltantes utilizaron distintos métodos para llevar a cabo sus acciones, incluyendo el uso de un soplete para abrir cerraduras y la utilización de cinta adhesiva y abrazaderas para inmovilizar al personal de seguridad. Además, llevaron gorras, pasamontañas y guantes para evitar ser identificados.

El robo se extendió a dos apartamentos, el 805 y el 905, donde los ladrones sustrajeron pertenencias y persistieron en buscar información sobre ciertos individuos.

Después de cometer los robos, los delincuentes abandonaron la torre utilizando el mismo control con el que ingresaron. La administración del edificio llamó a la Policía inmediatamente después de que los ladrones se marcharan.

El incidente también provocó daños en el sistema de comunicación del edificio, así como en el sistema de cámaras de seguridad.

En cuanto a la respuesta durante el día siguiente, periodistas de Diario Libre se acercaron a la torre para obtener más información, pero tanto los administradores como los propietarios de los apartamentos no estaban disponibles.

Se destaca la importancia de las cámaras de vigilancia ubicadas en la zona, las cuales han sido fundamentales para investigaciones previas, como en el caso del homicidio del exrector de la UASD Mateo Aquino Febrillet en 2016.