Importantes aportaciones financieras y materiales, así como recaudación de fondos organizada por grupos en Haití, han posibilitado la expansión y mejora de la construcción del canal haitiano, cuyo propósito es desviar considerables cantidades de agua del río Masacre.
La prensa haitiana ha revelado que aproximadamente 21,308,605 gourdes (alrededor de 160 mil dólares) y 40,277 dólares fueron donados por ciudadanos haitianos para la edificación del canal. Además, se informó que se recibieron donaciones en especie equivalentes a 1,263,835 gourdes (más de 9,500 dólares), y hasta el momento se ha gastado más de 74,305 dólares en el proyecto.
A pesar de estas significativas contribuciones, el comité encargado de la construcción del canal no ha proporcionado información oficial sobre la cantidad total de fondos recibidos ni ha divulgado la magnitud de la obra, cuyo objetivo es desviar grandes volúmenes de agua del río compartido con la República Dominicana.
A pesar de enfrentar desafíos, como inundaciones en la obra, los trabajadores haitianos continúan con la construcción, levantando muros de gaviones para dirigir el río Masacre hacia el dique-toma, que a su vez alimentará el canal para el riego de cultivos en varias zonas de Haití.
Aunque el gobierno dominicano ha intentado detener la obra, esta persiste, lo que podría tener consecuencias en la biodiversidad de la laguna de Saladillo y afectar a agricultores y ganaderos en las provincias de Dajabón y Montecristi, en el lado dominicano de la frontera. En respuesta, en la parte dominicana se ha activado la presa La Vígía, aguas arriba del río Masacre, donde comienza el canal.
A pesar del éxito en la recaudación de fondos, no se han revelado los nombres de los donantes. El primer ministro de Haití, Ariel Henry, inicialmente describió el canal como una obra privada, pero posteriormente ha defendido su importancia de manera persistente.
