Un terremoto de magnitud 5.9 en el noroeste de China ha dejado al menos 118 personas muertas y más de 579 heridas, según informes de medios estatales. El sismo ocurrió en la provincia de Gansu, donde 105 personas perdieron la vida y 397 resultaron heridas. En la provincia vecina de Qinghai, 11 personas murieron y 140 resultaron heridas.

El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado todos los esfuerzos posibles para llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate, tratar a los heridos y minimizar las víctimas. Las temperaturas en la zona afectada se espera que bajen a -17 grados centígrados por la noche.

Los ministerios de Finanzas y de Gestión de Emergencias de China han asignado 200 millones de RMB (aproximadamente 28 millones de dólares) en fondos de ayuda para desastres naturales a las provincias de Gansu y Qinghai. Los trabajadores de rescate, incluidos funcionarios de gestión de emergencias y bomberos, han desplegado operaciones en las zonas afectadas.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el terremoto causó fuertes temblores con amplios daños económicos probables. El epicentro se ubicó a unos 37 kilómetros al oeste-noroeste de Linxia Chengguanzhen. La profundidad del foco sísmico fue de aproximadamente 9.6 kilómetros.

Las áreas afectadas incluyen los condados de Jishishan y Yongjing, donde muchas personas salieron a la calle después del terremoto. Las víctimas y las pérdidas de propiedades están bajo investigación.