Un estudio realizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestro (Pucmm) y otras universidades internacionales revela que el 79% de los haitianos se siente seguro en la República Dominicana. Además, un 66% de los haitianos encuestados considera que no ha sido tratado injustamente en la República Dominicana debido a su nacionalidad.
El estudio también muestra que el 95% de los encuestados considera que es mejor trabajar en la República Dominicana en comparación con hacerlo en Haití. Entre las razones para abandonar Haití, el 50% de los encuestados mencionó la falta de recursos económicos, el 20% tomó la decisión por sí mismo, y el 10% lo hizo debido a situaciones familiares. La mayoría de los encuestados lleva entre 10 y 20 años residiendo en la República Dominicana.
El proyecto académico se llevó a cabo en colaboración con universidades de Ecuador, Argentina, la República Checa e Inglaterra. Se encuestó a 74 migrantes haitianos, en su mayoría hombres, que llevan entre 10 y 20 años viviendo en la República Dominicana. El 51.4% de los migrantes llegó solo al país, un 37% lo hizo con familiares y un 12.2% con amigos.
El estudio revela que el mayor desafío al salir de Haití para el 69% de los encuestados fue dejar atrás a sus familias. En cuanto a la nostalgia por su país de origen, el 75% expresó sentir nostalgia, mientras que el 25% no la siente.
En cuanto a la percepción de su situación en la República Dominicana en comparación con otros haitianos, el 55% se siente igual de afortunado, el 40% se siente más afortunado y solo el 5% se siente menos afortunado.
En relación con la educación de sus hijos, el 54% de los encuestados no tiene hijos, por lo que no han tenido que lidiar con la inscripción de sus hijos en escuelas dominicanas. Del 46% que tiene hijos, el 26% afirmó que sus hijos fueron bienvenidos en la escuela, mientras que el 16% informó que la experiencia no fue positiva.
El estudio también señala ejemplos de injusticias experimentadas en el país, como ser mirados de manera diferente debido a su nacionalidad, incidentes de inseguridad y la percepción de menos oportunidades, entre otros.
