Hoy conmemoramos el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha establecida por las Naciones Unidas en 2010 para destacar el creciente número de casos de personas que han desaparecido en todo el mundo contra su voluntad.
¿Qué se entiende por desaparición forzada?
Según el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, ocurre una desaparición forzada cuando:
«se arreste, detenga o traslade contra su voluntad a las personas, o que estas resulten privadas de su libertad de alguna otra forma por agentes gubernamentales de cualquier sector o nivel, por grupos organizados o por particulares que actúan en nombre del Gobierno o con su apoyo directo o indirecto, su autorización o su asentimiento, y que luego se niegan a revelar la suerte o el paradero de esas personas o a reconocer que están privadas de la libertad, sustrayéndolas así a la protección de la ley.»
En líneas generales, las desapariciones forzadas tienen como detonador algún interés de origen político y que durante su actuación violentan la ley, sobre todo los derechos de la víctima.
Por ejemplo, en Europa, España es el país con el mayor número de fosas comunes con personas desaparecidas durante el régimen franquista.
Pero lo peor es que este país solo ocupa el segundo lugar en el mundo. El primero es Camboya con cerca de un millón de desaparecidos.
